Crónicas I
El petiso AmílcarComo todas las mañanas, salí a caminar acompañando al Comandante en su recorrido diario. Acertamos a pasar frente a un grupo de reclusos y, entre ellos, observamos al Yenga que lucía un par de magullones.
- Otra vez peleando éste –dije-. Es bravo el petiso.
- ¿Bravo? Por favor... –respondió don Amperio-. El que era temible era el Amílcar.
Y se quedó callado. Al rato, no aguanté y le pregunté:
- ¿Y?
- ¿Y qué?
- ¿Me va a contar o no? –le dije, un poco fastidiado.
- ¿De qué?
- ¡Del Amílcar!
- Ah, si, Amílcar. Es una interesante historia...
En un tiempo nos juntábamos en la sala Vip del penal el llamado JP (Jetones Peronistas) a charlar sobre la Doctrina Justicialista, como los evangelistas se reúnen con la Biblia en mano.
Éramos de la partida el Tetra, el Keoraé, el Soplamocos, un servidor y el Amílcar. Este último era un petiso miembro de la rama infantil del peronismo, hasta que le pidieron que se hiciera cargo de su tamaño y militara con los adultos. Era un tipo circunspecto, pero respetado. Cuando ingresó al penal "Carne Fresca", se lo quisieron fifar, como corresponde. El Amílcar se resistió tenazmente y evitó la deshonra más de una vez. Sepa compañero, que el tipo mordía, una fiera, vea.
Bueno, en las charlas temáticas con la JP, siempre saltaba el recuerdo de algún acto partidario y ahí nomás el petiso comenzaba a aportar datos, cifras, detalles sobre el mismo que nos llenaban de asombro.
No había reunión peronista que no hubiera estado. Se sabía la cantidad de asistentes, la lista de oradores, el tenor de los discursos, todo.
Era una Wikipedia de los mitines justicialistas.
Claro, primero nos asombró con su capacidad estadística, después le queríamos cortar el gañote, de hinchados las bolas. Pero era tan vehemente, tan apasionado, que nos costaba reprenderlo.
El Soplamocos se lo montó en un huevo y buscaba la ocasión para provocarlo, encontrarlo en un renuncio, pero nada, el petiso lo enciclopediaba de lo lindo.
Hasta que una noche el ex boxeador le tendió una trampa. Habló como si nada de un acto de Mataderos y el Amílcar dio, como siempre, su aporte numérico. Ahí nomás el Soplamocos contó sobre su experiencia en una reunión multitudinaria en el Club Ñaro de Saladillo, Rosario. El petiso picó y se mandó con su parafernalia.
El Soplamocos saltó de su asiento y lo señaló:
- Así te quería agarrar, petiso embustero (sic). Los dos actos que nombré fueron el mismo día y a la misma hora. ¿Cómo podés saber de los dos? ¿Ehee? ¿Ehee?
Todos nos quedamos callados. Una, por la trampa pergeñada por una mente infantil como la del Soplamocos y otra, por lo expuesto.
El Amílcar quedó como tildado y nos miraba absorto, hasta que, resoplando, dijo:
- Pues bien, se me ha descubierto.
Suspiró y agregó:
- Poseo un don que pocos ostentan: la TAP, Teletransportación Astral Peronista. Puedo estar en cualquier acto en cuestión de segundos.
Lo miramos extrañados y desconfiados. Nuevamente, el Soplamocos habló:
- Jaaa, encima de mentiroso, pelotudo. Si podés "transportarte", ¿por qué no te pirás de la cárcel?
El aludido lo miró con un dejo de lástima y dijo:
- Porque, al contrario de ustedes que viven pregonando una falsa inocencia, yo asumo mi culpabilidad. Yo maté a mi jermu, pero fue mi culpa no atenderla como correspondía y dejar el camino libre a mi mejor amigo. Yo la maté y acepto el castigo. Y cuando se cumpla, no me verán salir por la puerta, sino que me evaporaré.
Fue demasiado para el antiguo filósofo, quien se lanzó sobre la pequeña humanidad del petiso, para acabar con la discusión. Pero ya le dije que el Amílcar era bravo y la pelea duró hasta la madrugada, según me contaron, porque a eso de las tres me fui a apoliyar aburrido.
Bien, el petiso cumplió su condena y no se lo vio más, tal como predijera.
Unos años después, mientras navegaba en la nocbuc del director del penal, se me dio por mirar fotos de actos peronistas y... lo vi. Ahí estaba el Amílcar en más de uno, posando para la foto testigo del evento. Si uno buscaba bien, lo veía en todas. Lo llamé al Tetra, que estaba barriendo el pasillo, y le mostré mi descubrimiento:
- Mirá, el petiso no mentía.
El tipo miró detenidamente y exclamó:
- Qué habilidad.
- Cierto, hay que ser hábil para teletransp...
- No, digo que habilidad para salir bien peinado en todas las fotos, che.
Mientras se alejaba pensé que mucho no se podía esperar de un intelecto primario como el del Tetra, aunque era muy bueno contando chistes de putos. Y bueh, cada uno en lo suyo.
19 comentarios:
Como casi siempre, mi socio, falta usté a la verdá. O sólo cuenta parte de ella, que es casi lo mismo.
Con animosidad, compañero, usté evita relatar que el don del Amílcar era su capacidad de pentecosteár por el penal y convertirse en paloma flamígera, uan especie de espíritu santo peronista que volaba y volaba, acullí y acullá, con velocidad astral, prestancia y sentimiento justicialista. El Amilcar era, ni más ni menos, que un avatar del Petisosolanolíma, adonis pelado de nuestro Movimiento.
El petiso Amílcar era, en cierto modo, inmortal con su pentecostéo hasta aquel día fatal en que cayó en combate, víctima del gomerazo de ese pendejo puto y gorila, el Pedrito Aramburu.
No falte a la verdá, compañero. Cuente todo lo que hay que contar y, ya que está, hágame llegar esos docientos que le empresté la noche que me dijo que no tenía cambio chico para pagar los travestis...
UAP, máiquelyórdan...
Comandante Amperio:
Antes que nada, quiero decirle que usted es un puto.
Bien, ahora, a lo nuestro.
Como diría el compañero Yacnicolsón: La verdad? Quiere la verdad? Usted no puede manejar la verdad!
Lo que usted cuenta puede (puede) ser la posta, pero eso no sirve para armar una historia, sépalo.
Yo hago una adaptación de los hechos, una interpretación subjetiva de lo que me provoca el mito. Todo esto lo encauzo en una secuencia de eventos que hacen agradable la lectura y motivan a elucubraciones posteriores.
Lo suyo es el chiste fácil, mediático y expedito. Lo mío es la anécdota, con moraleja y reflexión.
Oiga, se gastó más de doscientos esa noche, amigo. O se cree que los travas de acá cobran menos que los de la capital? Y el chupi quién lo garpó? Y las flores? Y los remises? Y las facturas de Entel atrasadas?
No, compañero, usted habrá sido mi invitado a Rosario, pero no pensará que me voy a hacer cargo de todos los gastos, no?
UAP, taiguerguds.
Verdad o mentira, que dilema.
Pero como me he reído ;)
Además Adenoz yo creo más en esto:
La anécdota, con moraleja y reflexión.
Y por unos amigos sé que con 200 no se hace mucho :(
¿Qué no se hace mucho..?
Doscientos euros me cagó el Ade esa noche.. Yo tenía divisas encima porque venía de un encuentro del peronismo internacional en Kualalúmpur. Y el Ade, zorro como es, me dijo que los tipos eran expertos internacionales, una especie de locomías del travestismo...
jajajaja un finalazo!
Hablanco seriamente. El Sr. Treta tiene razón, teletransportarse y no despeinarse es algo prácticamente imposible. Es digno de mérito o de un buen fijador.
Besos y gracias siempre por tus relatos. Los disfruto, ya sabes.
El petiso Amilcar. Un nuevo héroe para la galería.
¿El comandante Amperio es un talento en sí o sólo posee la capacidad de rodearse de gente grossa?
Che, desapareció Amperio y su blog.
Alguien sabe algo?
jaaaaaaa, un cago de risa marcelo! Todos somos muy ignorantes, lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas, dijo Einstein. Cada uno en lo suyo, el Amílcar todo un estadista, el Tetra con los chistes de putos.
Un abrazo Marce.
QUE FINAL JAJAAJ!!
Estan desapareciendo blogs...
Los apostoles de barreda se los trago la tierra.
Gente:
Gracias por los comentarios.
Estoy (en serio) tratando de ubicar a Amperio. En su celular no me responde y quienes lo conocen por acá no saben nada.
Un misterio.
Indudablemente, cerrar el blog y hacer desaparecer todos sus comentarios emitidos en los blogs, ha sido una decisión personal.
Veremos.
Amperio clandestino dice:No hubo decisión personal, compañero. El Juancárlosblóguer cerró el rancho, me colgó el perfil y me suspendió la cuenta de emilio. Paso a la clandestinidád. Mi nuevo nombre de combate es Martha. (en homenaje a la compañera Holgado)
Amperioclandestino dice: Me cerraron el rancho, me colgaron el perfil y me suspendieron la cuenta de emilio. ¡Blóguer gorila y puto!
Desde algún lugar de la resistencia lo saluda el compañero Martha (por Holgado) nuevo nombre de combate del Amperio.
Querido Martha:
No decaigas! Desde aquí te bancamos, oh ilustre comandante!
Como te dije por ahí, solo te negué dos veces, no llegué a la perfomance del puto de SanPedro.
Quemé todas las pruebas, del cagazo.
Pero juro que no te entregué!
UAP, mauricio
El Amperio de la gente está nuevamente onlain desde hace unos días. Demos gracias a Marta.
Desconocía este espacio, Adenoz. Ya me fanaticé, como corresponde. En cuanto pueda voy a darle lectura a las entradas más viejas.
Llegué buscando llegar a su nuevo emprendimiento, pero desde acá no puedo porque por alguna razón, el FPV lo catalogaron como pornografía. Usted puso alguna palabra como culo, teta, garcha en el título del blog?
Pero... se teletransportaba como paloma, entonces? O se desmaterializaba acá y materializaba allá?
Cualquiera sea el procedimiento, seguro que cada movida le iba generando un desgaste. Quizás perdió reflejos y se ligó el hondazo final.
(¿se le compran flores a los travestis?)
Che marce, estás desaparecidísimo en el blog, todo bien? Un abrazo.
I like use viagra, but this no good in my life, so viagra no good.
Mire ud... Tarzán usa viagra.
Publicar un comentario en la entrada